sábado, 14 de noviembre de 2009

MI AVENTURA DE SER DOCENTE

La docencia es una gran aventura en la que logré reflexionar con una nueva forma de ver mi práctica docente, lo que me recuerda y me hace valorar muchas cosas que he vivido en mí trayectoria en la docencia. Primeramente comentaré sobre “el malestar docente”. Es indudable que existen dificultades que afectan la práctica docente, entre ellas por ejemplo: falta de recursos e infraestructura para el buen desarrollo de actividades, falta de participación en los planes y reformas educativas, desvalorización de la profesión docente, problemas socioeconómicos del alumno, falta de valores en el entorno escolar y la sociedad, además de la falta de conocimientos psicopedagógicos por parte del docente, entre otros.

Todos estos factores afectan la práctica docente e influyen sobre la imagen que tenemos de nosotros mismos y en ocasiones nos pueden llevar a una crisis de identidad docente que provoca estrés, malestar o ansiedad. En lo personal me he enfrentado casi a todos estos factores, pero como lo he mencionado en otras ocasiones lo que me ha mantenido a flote en esta inmensidad de dificultades ha sido la persistencia, el compromiso, la convicción y la pasión que he aplicado como escudo para estas; aunque en ocasiones he caído, siempre me he levantado y esto me ha servido de experiencia para valorar y mejorar mi docencia.

Por otro lado, considero que todos los profesores nos iniciamos en el arte de enseñar con distintas dificultades, que si encaminamos correctamente nos permitirán mejorar nuestra docencia, una vez que se tiene una identidad docente encausada positivamente, se logra la libertad de ser profesor; después de haber corregido los errores y reforzado lo positivo, para revalorar esta gran misión de enseñar. Sin embargo requerimos mantenernos actualizados constantemente en el área psicopedagógica, ya que nos permite crecer, desarrollarnos y motivarnos para realizar nuestra actividad de enseñanza.

Cuando no se tiene convicción en lo que se realiza, siempre se generan problemáticas para el desarrollo de las actividades docentes. Una vez que se logra la tarea de encender el deseo de saber y aprender en el alumno, el profesor logra su gusto por lo que hace. Por esto, es necesario adecuar nuestra forma de enseñanza, adaptando los conocimientos de tal forma que sean fáciles de asimilar por parte de los alumnos. En lo personal para mí es un orgullo ser profesor, porque disfruto todo lo que realizo y además estoy reafirmando cada día mí identidad docente.

1 comentario:

  1. Hola, estimado maestro Jaime:

    Comparto contigo el orgullo de trabajar como docente y lo asumo con responsabilidad y buena actitud. Felicitaciones por tu blog, su diseño es agradable y su contenido muy interesante.

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