sábado, 14 de noviembre de 2009

MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA

En mi confrontación con la docencia comenzaré diciendo que mi profesión de origen es Medico Cirujano y Partero, me inicie en la docencia, por una invitación a participar en UPIICSA del IPN como maestro de educación física, esto en el año de 1976. Posteriormente me integre en el año de 1981 como maestro en el CBTis No. 29, en la especialidad de técnico en alimentos, impartiendo materias de microbiología y fisiología.

Pienso que ser profesor implica una gran responsabilidad y compromiso, la trascendencia en la vida del alumno es única, por lo que también considero que es una tarea en la que se requiere compromiso, entusiasmo, energía y pasión; es importante no sólo saberse profesor, sino demostrarlo, guiando y encauzando las diversas inquietudes del alumno, ya que son elementos necesarios para trabajar con mis alumnos adolescentes y así lograr hacer significativo su aprendizaje.

El ser docente de educación media superior, ha significado una lucha constante por mejorar mi docencia, lo cual no ha sido fácil, ya que me ha tocado vivir grandes cambios en todos los aspectos tanto académico como escolar, por esto, he tratado de estar abierto a nuevas experiencias y expectativas. Considero que los motivos de satisfacción que poseo acerca de mis alumnos, son el darme cuenta que favorecí sus saberes, fortalecí su confianza, seguridad y autoestima, además de que se dieran cuenta que los errores conducen hacia nuevos saberes. También es motivo de orgullo que los jóvenes ahora estén integrados al campo laboral y algunos otros continúen sus estudios. Es gratificante que nuestros alumnos destaquen en diversos aspectos de su vida escolar y social, más si es con el apoyo de nosotros los docentes. Es significativo y nos alienta a seguir adelante a pesar de las situaciones que se nos van presentando.

Después de muchos años de trabajar en el nivel medio superior, he recibido más satisfacciones que insatisfacciones, con el simple hecho de ver generaciones de alumnos que regresan y me cuentan de cómo les va y que han hecho y así poder observar que muchos de ellos siguen creciendo profesionalmente es una gran satisfacción, aunque no todo es color de rosa, puedo decir que algo que me causa insatisfacción es que debido a factores económicos, sociales y culturales muchos de mis alumnos tienen que truncar sus estudios y aspiraciones.

MI AVENTURA DE SER DOCENTE

La docencia es una gran aventura en la que logré reflexionar con una nueva forma de ver mi práctica docente, lo que me recuerda y me hace valorar muchas cosas que he vivido en mí trayectoria en la docencia. Primeramente comentaré sobre “el malestar docente”. Es indudable que existen dificultades que afectan la práctica docente, entre ellas por ejemplo: falta de recursos e infraestructura para el buen desarrollo de actividades, falta de participación en los planes y reformas educativas, desvalorización de la profesión docente, problemas socioeconómicos del alumno, falta de valores en el entorno escolar y la sociedad, además de la falta de conocimientos psicopedagógicos por parte del docente, entre otros.

Todos estos factores afectan la práctica docente e influyen sobre la imagen que tenemos de nosotros mismos y en ocasiones nos pueden llevar a una crisis de identidad docente que provoca estrés, malestar o ansiedad. En lo personal me he enfrentado casi a todos estos factores, pero como lo he mencionado en otras ocasiones lo que me ha mantenido a flote en esta inmensidad de dificultades ha sido la persistencia, el compromiso, la convicción y la pasión que he aplicado como escudo para estas; aunque en ocasiones he caído, siempre me he levantado y esto me ha servido de experiencia para valorar y mejorar mi docencia.

Por otro lado, considero que todos los profesores nos iniciamos en el arte de enseñar con distintas dificultades, que si encaminamos correctamente nos permitirán mejorar nuestra docencia, una vez que se tiene una identidad docente encausada positivamente, se logra la libertad de ser profesor; después de haber corregido los errores y reforzado lo positivo, para revalorar esta gran misión de enseñar. Sin embargo requerimos mantenernos actualizados constantemente en el área psicopedagógica, ya que nos permite crecer, desarrollarnos y motivarnos para realizar nuestra actividad de enseñanza.

Cuando no se tiene convicción en lo que se realiza, siempre se generan problemáticas para el desarrollo de las actividades docentes. Una vez que se logra la tarea de encender el deseo de saber y aprender en el alumno, el profesor logra su gusto por lo que hace. Por esto, es necesario adecuar nuestra forma de enseñanza, adaptando los conocimientos de tal forma que sean fáciles de asimilar por parte de los alumnos. En lo personal para mí es un orgullo ser profesor, porque disfruto todo lo que realizo y además estoy reafirmando cada día mí identidad docente.

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Nuestros estudiantes han nacido en una era donde los cambios tecnológicos se han dado de manera tan vertiginosa que han favorecido su capacidad de adaptación a los cambios y sus habilidades para el manejo de las computadoras. Hoy en día podemos encontrar estudiantes que por medio del Internet son capaces de socializar y comunicarse con personas que se encuentran en lugares distantes, por medio de programas de Chat como el Messenger; de igual forma comparten sus tareas y trabajos mediante el uso del correo electrónico.

Como red social la mayoría de los estudiantes utilizan los espacios de comunicación más populares como: Facebook, Blogspot, twitter, etc., para interactuar con sus amigos y compañeros, para así compartir fotos, videos y música.

Aprovechan la herramienta del Internet para descargar fotos, música de sus artistas favoritos, juegos, letras de música, software gratuito que les sirve para determinadas actividades y descarga de datos curiosos; así como ver videos a través de youtube o escuchar música y no menos importante y destacado búsqueda de información para sus tareas escolares.

Sin embargo, aunque la mayoría de los jóvenes de bachillerato han tenido algún contacto con la tecnología, aún es posible encontrar entre nuestros alumnos, personas que tienen temor a utilizar una computadora.

La estrategia para aprovechar los saberes en la actividad del aula consiste en que los estudiantes con mayor conocimiento y dominio del uso de Internet asistirán a aquellos que no tengan experiencia o acercamiento alguno en el uso de Internet y sus herramientas. Pensando en este tipo de alumnos, vamos a proponer una estrategia de acompañamiento, en la que formamos parejas, donde un alumno se convertirá en un tutor en tecnología de otro; juntos deberán realizar actividades encaminadas a fortalecer el dominio de la computadora y el manejo de Internet; por lo que habrá actividades que se puedan realizar en los centros de computo de la escuela, y otras que deberán realizar fuera de manera individual, con el objetivo de evaluar el avance de cada alumno tutorado.

Para saber quienes son los alumnos que apoyaran en esta tarea de enseñar a los que no dominan estas herramientas, se realizará un examen diagnóstico en el que se determinarán los alumnos que tienen las mayores habilidades y aptitudes en el uso de Internet.

La forma en que deben de realizar sus investigaciones en Internet, y cuales son los sitios web más confiables, será un tema que el docente deberá manejar con todo el grupo, ya que esta es un área de oportunidad en el grupo.